Como cada año, las Damas de Rojo salieron a las calles del país para llevar a cabo su tradicional colecta económica, fundamental para cubrir parte de los gastos que implica su labor en los hospitales. En Los Andes, 25 voluntarias se distribuyeron en puntos estratégicos como bancos, farmacias, colegios y paraderos de locomoción colectiva, recibiendo el apoyo de la comunidad. La presidenta del voluntariado agradeció las donaciones y el compromiso de los andinos. Una colecta que también sirvió para visibilizar la labor de estas mujeres, quienes, incluso durante esta jornada, mantuvieron turnos dedicados a la atención de pacientes hospitalizados en el Hospital San Juan de Dios de Los Andes (Hosla). En ese recinto cuentan con una oficina donde las personas interesadas pueden conocer más sobre la organización y sumarse como voluntarias, una necesidad que actualmente consideran prioritaria. La campaña se desarrolló entre las 8:00 y las 13:00 horas. Posteriormente, todas las voluntarias se reunieron en la Delegación Presidencial Provincial, donde un ministro de fe supervisó el conteo de los fondos recaudados. De inmediato, el dinero fue depositado en la cuenta bancaria de la institución, garantizando así la total transparencia del proceso.
Este viernes 28 de marzo, las calles de Los Andes se llenarán de solidaridad con la colecta anual de las Damas de Rojo, una institución de voluntariado que brinda apoyo a personas hospitalizadas. El llamado de las voluntarias es claro: toda ayuda, por pequeña que sea, suma. Esta colecta es fundamental para que el voluntariado pueda seguir funcionando. Gracias a estos fondos, las Damas de Rojo pueden entregar apoyo a pacientes y sus familias, gestionar insumos básicos y acompañar a quienes más lo necesitan en momentos de vulnerabilidad. En esta jornada especial, 25 voluntarias recorrerán la ciudad con alcancías en mano, buscando reunir el máximo de recursos posibles para continuar con su labor desinteresada. A lo largo de los años, esta Institución se ha ganado el cariño y el respeto de la comunidad, convirtiéndose en un pilar dentro de los hospitales. Son mujeres que, con sus inconfundibles uniformes rojos, dedican su tiempo a acompañar a los enfermos, ofreciéndoles no solo compañía, sino también una palabra de aliento y una mano amiga en los momentos más difíciles. La invitación ya está hecha. Este viernes 28 de marzo, una moneda, un billete o cualquier colaboración será un gesto de amor y empatía hacia quienes más lo necesitan. Las Damas de Rojo confían en el corazón solidario de la comunidad andina y esperan que, una vez más, la generosidad de la gente haga la diferencia.
Fue en 1962 cuando a nivel nacional nació la Institución Damas de Rojo y en Los Andes, la segunda filial más antigua surgió un 3 de octubre de 1964. Bajo la premisa de brindar ayuda material y espiritual a los enfermos hospitalizados y servir de nexo entre los pacientes y sus familias, estas mujeres dedicadas al servicio público de manera voluntaria están celebrando 60 años de vida. Son las Damas de Rojo y representan a un voluntariado que no tranza a la hora de requerir de su apoyo. Hoy, la Institución ha crecido y está compuesta por más de cuatro mil quinientas voluntarias, en las 81 filiales desde Arica a Punta Arenas. De ellas, en Los Andes son más de 70 pero solo 24 permanecen activas. Desde sus inicios se convirtieron en un pilar fundamental dentro del quehacer hospitalario en Los Andes. Así es parte del día a día, pues también están disponibles para llevar encargos a los pacientes hospitalizados. Anualmente –en abril- realizan una colecta que les permite reunir dinero para luego adquirir solo implementos que serán entregados a los enfermos hospitalizados, esos que por lo demás no siempre son de la zona y por ende no cuentan con más visita y apoyo que el de las Damas de Rojo. Dejan sus propias vidas y familias postergadas por ayudar al resto; son un voluntariado lleno de sacrificios y aun cuando las necesidades abundan, siempre estarán disponibles para los requerimientos del hospital.
Como cada año, las Damas de Rojo salieron a las calles del país para llevar a cabo su tradicional colecta económica, fundamental para cubrir parte de los gastos que implica su labor en los hospitales. En Los Andes, 25 voluntarias se distribuyeron en puntos estratégicos como bancos, farmacias, colegios y paraderos de locomoción colectiva, recibiendo el apoyo de la comunidad. La presidenta del voluntariado agradeció las donaciones y el compromiso de los andinos. Una colecta que también sirvió para visibilizar la labor de estas mujeres, quienes, incluso durante esta jornada, mantuvieron turnos dedicados a la atención de pacientes hospitalizados en el Hospital San Juan de Dios de Los Andes (Hosla). En ese recinto cuentan con una oficina donde las personas interesadas pueden conocer más sobre la organización y sumarse como voluntarias, una necesidad que actualmente consideran prioritaria. La campaña se desarrolló entre las 8:00 y las 13:00 horas. Posteriormente, todas las voluntarias se reunieron en la Delegación Presidencial Provincial, donde un ministro de fe supervisó el conteo de los fondos recaudados. De inmediato, el dinero fue depositado en la cuenta bancaria de la institución, garantizando así la total transparencia del proceso.
Este viernes 28 de marzo, las calles de Los Andes se llenarán de solidaridad con la colecta anual de las Damas de Rojo, una institución de voluntariado que brinda apoyo a personas hospitalizadas. El llamado de las voluntarias es claro: toda ayuda, por pequeña que sea, suma. Esta colecta es fundamental para que el voluntariado pueda seguir funcionando. Gracias a estos fondos, las Damas de Rojo pueden entregar apoyo a pacientes y sus familias, gestionar insumos básicos y acompañar a quienes más lo necesitan en momentos de vulnerabilidad. En esta jornada especial, 25 voluntarias recorrerán la ciudad con alcancías en mano, buscando reunir el máximo de recursos posibles para continuar con su labor desinteresada. A lo largo de los años, esta Institución se ha ganado el cariño y el respeto de la comunidad, convirtiéndose en un pilar dentro de los hospitales. Son mujeres que, con sus inconfundibles uniformes rojos, dedican su tiempo a acompañar a los enfermos, ofreciéndoles no solo compañía, sino también una palabra de aliento y una mano amiga en los momentos más difíciles. La invitación ya está hecha. Este viernes 28 de marzo, una moneda, un billete o cualquier colaboración será un gesto de amor y empatía hacia quienes más lo necesitan. Las Damas de Rojo confían en el corazón solidario de la comunidad andina y esperan que, una vez más, la generosidad de la gente haga la diferencia.
Fue en 1962 cuando a nivel nacional nació la Institución Damas de Rojo y en Los Andes, la segunda filial más antigua surgió un 3 de octubre de 1964. Bajo la premisa de brindar ayuda material y espiritual a los enfermos hospitalizados y servir de nexo entre los pacientes y sus familias, estas mujeres dedicadas al servicio público de manera voluntaria están celebrando 60 años de vida. Son las Damas de Rojo y representan a un voluntariado que no tranza a la hora de requerir de su apoyo. Hoy, la Institución ha crecido y está compuesta por más de cuatro mil quinientas voluntarias, en las 81 filiales desde Arica a Punta Arenas. De ellas, en Los Andes son más de 70 pero solo 24 permanecen activas. Desde sus inicios se convirtieron en un pilar fundamental dentro del quehacer hospitalario en Los Andes. Así es parte del día a día, pues también están disponibles para llevar encargos a los pacientes hospitalizados. Anualmente –en abril- realizan una colecta que les permite reunir dinero para luego adquirir solo implementos que serán entregados a los enfermos hospitalizados, esos que por lo demás no siempre son de la zona y por ende no cuentan con más visita y apoyo que el de las Damas de Rojo. Dejan sus propias vidas y familias postergadas por ayudar al resto; son un voluntariado lleno de sacrificios y aun cuando las necesidades abundan, siempre estarán disponibles para los requerimientos del hospital.