Han pasado 20 años desde que inició la concesión y 18 desde que comenzó a operar el Puerto Terrestre en el sector de El Sauce. A través de una celebración y reconocimiento a funcionarios y colaboradores, desde el PTLA se destacó el trabajo desarrollado en pos de la actividad comercial tanto a nivel local como nacional, pero también la posición que tiene la ciudad como principal entrada a Chile y su consecuente desarrollo. Sin embargo, este aniversario coincide con una serie de reflexiones y demandas que marcarán su futuro. Se apunta a la necesidad de ampliar las instalaciones del Puerto para mejorar su capacidad operativa y posicionarlo como un actor competitivo en el escenario internacional. En este contexto, la nueva concesión se presenta como una oportunidad para incluir estas mejoras y responder a los desafíos del comercio global. Desde el PTLA, la visión se centra en la cooperación y el aporte internacional, destacando su impacto positivo en el intercambio comercial de Chile. No obstante, la Federación de Productores de Fruta de Chile (FEDEFRUTA) hace eco de la urgencia de invertir en infraestructura en la región, enfatizando que el desarrollo logístico es clave para mantener la competitividad del sector agrícola, uno de los motores económicos del país. Y en lo local, desde el mundo agrícola van más allá. Aseguran que los desafíos en esta materia son importante y necesariamente deben ser resueltos para evitar conflictos económicos. Ahí aparecen problemas como la incidencia del Puerto Terrestre en la aparición de plagas y su cercanía con la urbe. La planificación de la nueva concesión abre la puerta a un debate donde el crecimiento económico debe ir de la mano con la sostenibilidad y la responsabilidad social. La ampliación del Puerto implica mejorar su capacidad, pero también garantizar que su impacto en el entorno sea positivo y alineado con las necesidades de los habitantes.
Fue en abril de 2023 cuando se capturó el primer insecto en las inmediaciones del Puerto Terrestre. Un año después, en abril de 2024, un nuevo vector fue hallado en el damero central de la comuna, lo que obligó a declarar alerta amarilla en Los Andes por presencia de Aedes Aegypti, zancudo responsable de la transmisión de enfermedades altamente peligrosas como la fiebre amarilla y el dengue. Durante todo este tiempo se han tomado diversas medidas de resguardo, prevención y erradicación, cosa que se mantiene hasta el día de hoy. Fue precisamente en ese contexto, que se realizó una reunión donde se actualizaron datos, antecedentes, cifras y acciones realizadas por los equipos de la Seremi de Salud. Medidas positivas en torno a la vinculación entre diversos servicios como los Centros de Salud, donde sin personal exclusivo para dichas labores, se encargan diariamente de preparar informes sobre pacientes con posibles síntomas relacionados. El trabajo en frontera también ha sido relevante para pesquisar casos importados y todo eso, sumado a acciones como la eliminación de neumáticos en desuso y decretos como el que prohíbe mantener maceteros con agua en cementerios y el que regula la utilización y mantención de piscinas tanto públicas como particulares. Junto con la actualización del trabajo desarrollado durante el año, se ha enfatizado en la estrategia que busca involucrar a toda la comunidad del valle de Aconcagua, poniendo énfasis en la educación comunitaria y en el cambio cultural para combatir este vector. Pero hoy la preocupación pasa por las condiciones climáticas que comienzan a ser propicias para la reproducción del Aedes Aegypti. Las altas temperaturas y la acumulación de agua, son algunos factores que facilitan el desarrollo de estos insectos y por eso que la prevención es quizá la herramienta más efectiva para evitar brotes de enfermedades asociadas al vector, cosa que hasta el momento ha dado resultados y es que a nivel local no existen casos autóctonos, es decir, no hay registro de mosquitos infectados.
Han pasado 20 años desde que inició la concesión y 18 desde que comenzó a operar el Puerto Terrestre en el sector de El Sauce. A través de una celebración y reconocimiento a funcionarios y colaboradores, desde el PTLA se destacó el trabajo desarrollado en pos de la actividad comercial tanto a nivel local como nacional, pero también la posición que tiene la ciudad como principal entrada a Chile y su consecuente desarrollo. Sin embargo, este aniversario coincide con una serie de reflexiones y demandas que marcarán su futuro. Se apunta a la necesidad de ampliar las instalaciones del Puerto para mejorar su capacidad operativa y posicionarlo como un actor competitivo en el escenario internacional. En este contexto, la nueva concesión se presenta como una oportunidad para incluir estas mejoras y responder a los desafíos del comercio global. Desde el PTLA, la visión se centra en la cooperación y el aporte internacional, destacando su impacto positivo en el intercambio comercial de Chile. No obstante, la Federación de Productores de Fruta de Chile (FEDEFRUTA) hace eco de la urgencia de invertir en infraestructura en la región, enfatizando que el desarrollo logístico es clave para mantener la competitividad del sector agrícola, uno de los motores económicos del país. Y en lo local, desde el mundo agrícola van más allá. Aseguran que los desafíos en esta materia son importante y necesariamente deben ser resueltos para evitar conflictos económicos. Ahí aparecen problemas como la incidencia del Puerto Terrestre en la aparición de plagas y su cercanía con la urbe. La planificación de la nueva concesión abre la puerta a un debate donde el crecimiento económico debe ir de la mano con la sostenibilidad y la responsabilidad social. La ampliación del Puerto implica mejorar su capacidad, pero también garantizar que su impacto en el entorno sea positivo y alineado con las necesidades de los habitantes.
Fue en abril de 2023 cuando se capturó el primer insecto en las inmediaciones del Puerto Terrestre. Un año después, en abril de 2024, un nuevo vector fue hallado en el damero central de la comuna, lo que obligó a declarar alerta amarilla en Los Andes por presencia de Aedes Aegypti, zancudo responsable de la transmisión de enfermedades altamente peligrosas como la fiebre amarilla y el dengue. Durante todo este tiempo se han tomado diversas medidas de resguardo, prevención y erradicación, cosa que se mantiene hasta el día de hoy. Fue precisamente en ese contexto, que se realizó una reunión donde se actualizaron datos, antecedentes, cifras y acciones realizadas por los equipos de la Seremi de Salud. Medidas positivas en torno a la vinculación entre diversos servicios como los Centros de Salud, donde sin personal exclusivo para dichas labores, se encargan diariamente de preparar informes sobre pacientes con posibles síntomas relacionados. El trabajo en frontera también ha sido relevante para pesquisar casos importados y todo eso, sumado a acciones como la eliminación de neumáticos en desuso y decretos como el que prohíbe mantener maceteros con agua en cementerios y el que regula la utilización y mantención de piscinas tanto públicas como particulares. Junto con la actualización del trabajo desarrollado durante el año, se ha enfatizado en la estrategia que busca involucrar a toda la comunidad del valle de Aconcagua, poniendo énfasis en la educación comunitaria y en el cambio cultural para combatir este vector. Pero hoy la preocupación pasa por las condiciones climáticas que comienzan a ser propicias para la reproducción del Aedes Aegypti. Las altas temperaturas y la acumulación de agua, son algunos factores que facilitan el desarrollo de estos insectos y por eso que la prevención es quizá la herramienta más efectiva para evitar brotes de enfermedades asociadas al vector, cosa que hasta el momento ha dado resultados y es que a nivel local no existen casos autóctonos, es decir, no hay registro de mosquitos infectados.